El celular robado fue devuelto a su propietario.
El hecho se produjo en una vivienda del barrio Santa María de La Pampa y el acusado se resistió al accionar policial. Una amiga entregó el telefóno y también quedó implicada en el ilícito.
Un confuso y tenso episodio registrado en la zona norte de Santa Rosa culminó con la aprehensión de un joven de 24 años por los delitos de hurto y resistencia a la autoridad. La maniobra delictiva se descubrió luego de que la víctima le prestara su teléfono celular a un conocido para que realizara una transferencia de dinero y este se negara a devolvérselo, desencadenando un operativo policial que incluyó insultos, forcejeos y la recuperación posterior del aparato a través de una allegada al acusado.
El hecho se originó a las 23:54 horas de este jueves, cuando un llamado al CECOM alertó sobre un ilícito en la calle Selva Norte, dentro del barrio Santa María de La Pampa.
La maniobra
Al arribar los móviles policiales a la dirección indicada, los efectivos visualizaron a un hombre de 30 años que corría desesperado desde la calle Selva Norte hacia J. Torres, logrando interceptarlo en cercanías de las calles Carman y Ferreira Norte.
El damnificado relató a los uniformados que momentos antes se encontraba en el interior de una vivienda del sector y le había prestado su teléfono celular —marca Samsung de color celeste, con la pantalla astillada y sin funda ni vidrio protector— a otro sujeto al que conocía, con el único fin de que este le realizara una transferencia bancaria.
Sin embargo, cuando la víctima salió momentáneamente hacia la vereda, el sindicado le cerró la puerta en la cara de manera intempestiva, quedándose con el aparato en su poder e negándose a devolvérselo.
Ante la alerta al 101, la prevención policial se hizo presente en el domicilio. En ese instante, el acusado —un joven de 24 años conocido en el ámbito policial— salió a la vereda y, lejos de colaborar, negó tener el teléfono en su poder.
El individuo comenzó a ofuscarse y a proferir insultos y agravios contra el personal policial. Ante la negativa constante a cesar en su actitud hostil, los efectivos debieron hacer uso racional de la fuerza pública para reducirlo, colocarle elementos de sujeción y trasladarlo demorado a la comisaría.
Entrega y encubrimiento
Horas más tarde, pasadas las 01:45 de la madrugada, los uniformados realizaron un operativo de rastrillaje y averiguación de testigos en las inmediaciones. En ese marco, interceptaron a una joven de 18 años —amiga del imputado—, quien manifestó no querer verse involucrada en problemas legales e hizo entrega voluntaria del teléfono celular Samsung A32 celeste que le había sido sustraído al damnificado.
La mujer fue notificada en el marco de una causa por encubrimiento, mientras que el aparato tecnológico fue reconocido formalmente y restituido a su propietario. Por su parte, el imputado principal fue notificado en libertad a disposición de la Justicia.

