Así quedó demostrado la noche del jueves cuando unos 35 vecinos macachinenses, se “auto convocaron” para reclamar explicaciones a los concejales del FREJUPA, autores de un proyecto que se iba a votar, y cuyo espíritu era desalentar el consumo de alcohol en los menores.

Las marchas con la consigna “¿Dónde está Ismael Gómez?” venían siendo convocadas por el titular de un medio de comunicación local. Se desarrollan los días domingos. La idea es hacer visible el dolor de una familia macachinense que no sabe qué pasó con Ismael “Lelo” Gómez, tratar de acompañar a esa familia en el reclamo de respuestas por parte de las autoridades intervinientes, como policía y fiscalía. Un reclamo legítimo, hasta que la política tuvo que meter la cola y empañar el panorama.

Anuncio

Ayer unas 35 personas se acercaron al comedor municipal (lugar donde se llevan adelante las sesiones del Concejo Deliberante para mantener el distanciamiento social), pero no llegaron ahí conmovidos por el dolor de la familia Gómez, llegaron ahí porque los referentes de Juntos por el Cambio (Cambiemos) realizaron una “encuesta” pidiendo la opinión de los vecinos por un proyecto de ordenanza que se había puesto a votación. Los familiares de Ismael Gómez fueron los primeros en llegar.

Los aplausos no duraron más de 40 segundos; los concejales estaban al tanto que había una marcha hacía el lugar; los del FREJUPA pensaban que era por la desaparición de Gómez. Los de Juntos por el Cambio sabían que quienes llegarían allí iban a pedir explicaciones por el proyecto de ordenanza, lo sabían porque ellos mismo incitaron a eso. El bloque unipersonal de la UCR sabría lo mismo pero no formaba parte de “la movida”.

Algunas cosas quedaron en claro: las personas que se acercaron estaban confundidas, en general se pensaba que para hacer un asado en sus casas tenían que llamar al inspector para que les llevara las pulseras, y esa confusión nace del posteo que hace el perfil de Facebook “Juntos por el Cambio Macachín”.

En realidad el proyecto no dice eso; no habla de eventos privados en casas particulares, habla de “eventos y lugares habilitados”, o sea, si haces un cumple en tu casa la aplicación de la ordenanza queda descartada, ahora bien, si el evento se hace en un salón de fiestas se aplicaría ese protocolo, donde se identificaría a las personas mayores, que sí pueden consumir alcohol, con una pulsera.

Es cierto que quizás el texto del proyecto sea confuso al nombrar “evento social o familiar”, pero queda claro que la aplicación sería en lugar habilitado.

Artículo 1°: Cuando se expenda alcohol (sea en forma onerosa o gratuita), en cualquier tipo de evento (sea de acceso público o privado, comercial, social y familiar, con o sin espectáculos bailables o musicales, y fiestas de cualquier naturaleza), cualquiera sea el rubro comercial bajo el que está habilitado el evento y el lugar donde se desarrolle el mismo, y asistan personas mayores y menores de edad; será obligatorio que el organizador del evento le coloque a los asistentes mayores de edad cintas lo suficientemente distintivas que permitan su visualización.

A los dos (2) minutos de iniciada la explicación por parte del concejal del FREJUPA, Lucas Palavecino, las cosas hubieran terminado. Allí ya se sabía que la interpelación por el asado en casas particulares no era el foco del proyecto.

Otra cosa en claro es que el bloque de Juntos por el Cambio en las reuniones de comisión no formuló todas esas inquietudes, y que sí las hizo en las redes sociales. Solo habrían dicho que el proyecto “iba a traer muchísima cola”, cola que desde sus redes convocaron con premisas falsas. Ahora bien, la pregunta es; el bloque de Juntos por el Cambio ¿Leyó, estudió, investigó, preguntó sobre el proyecto, o no cumplieron con esa función básica y a sabiendas de que podían confundir a unos cuantos dejaron para último momento todas esas posturas?

Mientras la discusión seguía sin rumbo, a un costado y en medio del frío, la familia de Ismael Gómez esperaba que se dignaran a hablar del caso.

Llamativamente no estaba presente el comunicador que organiza las marchas por Gómez, quizás sabía que la política iba a mezclarse y no hizo nada para desalentar que los familiares de Gómez acudieran. Tiró la “piedra” y se quedó cómodo en su casa, a 100 metros de allí. En tanto, la hermana de Ismael Gómez tuvo que soportar más de 30 minutos afuera, con una temperatura que rondaba los 7 grados, hasta que alguien se “dignó”, como de última, a decir que también estaban ahí por el caso de la persona desaparecida, algo que a mi entender no era así. Estaban allí porque fueron “fogoneados” por los concejales de Juntos por el Cambio.

Una sobrina de “Lelo” dijo lo más inteligente que escuché durante toda la noche; “así como vinieron a las nueve de la noche a reclamar por una ordenanza de consumo de alcohol, los invitamos el domingo a las 17 de la tarde a la plaza”. Fin.

Cristian Max Sequeira
D.N.I.: 27354145