Por Norberto Asquini

El caso de Ana María Gutiérrez, pampeana desaparecida durante la dictadura militar, y de su hijo o hija apropiado, se sumó este martes al listado de más de 50 comprovincianos víctimas del Terrorismo de Estado que fueron desaparecidos, ejecutados o apropiados.

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Este caso había sido denunciado en su momento ante la CONADEP y es parte de la búsqueda de Abuelas de Plaza de Mayo, pero no había tenido trascendencia pública en La Pampa. Si bien desde 2003 comenzó a trabajarse en las políticas de la memoria en la provincia, lo que fue una construcción permanente, en los últimos años se empezó a sistematizar la información sobre los casos de las víctimas de ejecuciones y desapariciones forzadas antes y durante la dictadura militar. De esta manera la Subsecretaría de Derechos Humanos de La Pampa está relevando posibles nuevos hechos.

Ana María Gutiérrez nació el 25 de noviembre de 1940 en Villa Mirasol y residía con su familia en Villa Martelli, Vicente López, en el conurbano bonaerense. Figuraba en el padrón electoral como “modista”, si bien fue trabajadora de la industria.

El 7 de mayo de 1976, a los 35 años, fue secuestrada en su domicilio de Hipólito Vieytes 795 de esa ciudad, a las 3 de la madrugada, indica Abuelas de Plaza de Mayo. Estaba embarazada de tres meses de gestación al momento del operativo. También fue secuestrada su pareja, Antonio Alberto Prieto, de profesión taxista.

Prieto había nacido en la Capital Federal en 1945 y lo apodaban “Negro”. Gutiérrez tenía tres hijos, dos con una pareja anterior, Sacha Alexandre nacida en 1964 y Maite Mariana en 1967, y Alberto, hijo de Prieto, en 1974.

De acuerdo a los datos que figuran en Abuelas de Plaza de Mayo, Ana María comenzó su militancia en la Juventud Trabajadora Peronista por su ocupación y luego integró la organización Montoneros. Antonio militó en Poder Obrero y posteriormente en el PRT-ERP.

El sitio web de Abuelas indica que “posiblemente, hayan permanecido detenidos en el CCD El Campito de Campo de Mayo”. La pareja y su hija o hijo que debió nacer en cautiverio, permanecen desaparecidos. No hay mención de ellos en ninguna causa por delitos de lesa humanidad, al menos que haya llegado a juicio.

Ambos fueron recordados en 2014 entre la veintena de ex delegados y trabajadores de los Talleres Electrometalúrgicos Norte (TENSA), una empresa metalúrgica ubicada en Munro, que fueron víctimas de la represión durante la última dictadura militar.

Con la incorporación de Ana María Gutiérrez y su hijo/a apropiado a la lista de víctimas pampeanas del Terrorismo de Estado se espera completar su historia de vida. La foto que acompaña la publicación es la única conocida hasta el momento.