El secretario general del Sindicato de Peones de Taxis (Sipetax) de La Pampa, José María Boccalatte, explicó que en Fase 2 trabajan un 50 % menos que semanas atrás, cuando la ciudad estaba en Fase 5. «Nuestra preocupación es grande. Los compañeros están llevando muy poco dinero a sus casas», advirtió.

Si bien representa a los y las trabajadoras, Boccalatte explicó que está «al tanto de que en el mercado los coches han aumentado muchísimo y después se nota en la flota, donde tenemos coches con muchos años de antigüedad».

Anuncio

«Antes cada dos años se reponían, ahora cuesta mucho más y repercute en la calidad, en que se rompe más y el trabajador tiene que estar más días parados. Nosotros estamos a porcentaje y un día parado es una plata que no se lleva a la casa», sostuvo en diálogo con Radio Noticias.

En esa línea, comentó que durante la Fase 2 «estamos trabajando casi a un 50 % menos que hace unas semanas atrás. Es la fase misma la que te lleva a que la gente no pueda andar en algunos horarios». Además, hay «organismos que están cerrados y eso repercute en el movimiento de la ciudad, entonces la preocupación es grande, porque estamos a porcentaje y lamentablemente los compañeros se están llevando muy poco dinero a la casa, como todos los trabajadores en este momento».

Buscarle la vuelta.
El dirigente gremial afirmó que son «trabajadores esenciales», por lo que nunca frenaron el taxi. «Pero en estos momentos se están haciendo muy pocos viajes y no te llevás lo que realmente necesitás», advirtió.

A su vez, comentó que hay empresarios que colaboran, que son solidarios. «Hay titulares que te dan el 45 % cuando baja la fase. Entre todos estamos buscándole la vuelta para que esto no se corte, porque realmente es muy problemático el tema económico».

Boccalatte también hizo hincapié en la colaboración con la situación epidemiológica. «Somos esenciales y en cierto horario de la noche hay que llevar solamente trabajadores esenciales», afirmó.

Sin embargo, confesó que saben que la ciudad se sigue moviendo porque algunas personas «son muy irresponsables», y eso impacta en lo económico. «Hemos hablado con los compañeros para que tengan responsabilidad social. Eso repercute en sus bolsillos al no llevar a una persona, que hasta lo puede contagiar a él».

Falta de legislación.
Consultado sobre la problemática que existe en Toay, donde el servicio no está regularizado, Boccalatte lamentó que «es la única ciudad en la que el Poder Ejecutivo y Legislativo nunca han hecho nada con respecto a normalizar los taxis».

«En Toay no hay un reloj, el municipio no regula la tarifa. Uno pide un registro de titulares y de choferes y lo niegan, hay trabajadores no registrados, se los echa cuando quiere, se los contrata como sea. Es lamentable lo que está pasando», cuestionó.

Según explicó, esto ocurre desde la intendencia de Ariel Rojas. «Ahora con (Rodolfo) Alvarez pasé una nota hace dos meses y no me la han contestado. Estaremos viendo como en época de pandemia vamos tratando el tema», añadió.

El sindicalista sostuvo que lo que más le preocupa es la «precarización laboral», y señaló que «la competencia desleal es entre los empresarios». A su vez, afirmó desconocer los parámetros de seguridad, porque desde la Intendencia le niegan la información. «Me niegan hasta el listado de choferes de cada coche.

Tengo las notas presentadas, y nunca me contestaron», remarcó
Finalmente, insistió con que la situación es «lamentable» y comentó que el servicio está regularizado en Santa Rosa, General Pico, General Acha y 25 de Mayo. «La ley orgánica de la municipalidad es clara en uno de los artículos, donde dice que el que regula la tarifa del transporte público es el municipio, y ellos están faltando a la ley», concluyó.