Un colectivo de larga distancia de la empresa Vía Tac que viajaba desde San Carlos de Bariloche hacia Retiro embistió a dos animales vacunos que ingresaron a la ruta nacional 152 durante la madrugada de hoy. El siniestro ocurrió alrededor de las 2, a la altura del kilómetro 11, y no dejó personas lesionadas, según informó la Policía.
“El episodio se produjo cuando el conductor del ómnibus advirtió la presencia de una camioneta que realizaba maniobras de arreo en la vera de la ruta y disminuyó la velocidad. Sin embargo, dos de los vacunos subieron a la cinta asfáltica y se produjo el impacto”, explicaron fuentes policiales.
Tras intervenir en el lugar, los efectivos policiales identificaron al conductor del vehículo menor y labraron el acta de infracción correspondiente por la presencia y circulación de animales sobre la ruta, en cumplimiento de las normativas vigentes.
El colectivo recibió asistencia mecánica y recién pudo retomar la marcha a las 5.40, bajo escolta policial hasta la localidad de Padre Buodo. Allí, los pasajeros aguardaron en condiciones seguras la llegada de una unidad de relevo para continuar el viaje.
Animales sueltos.
Más allá de que el episodio terminó sin personas heridas, el siniestro vuelve a poner sobre la mesa un problema de seguridad vial: la presencia de animales sobre las rutas, especialmente en sectores rurales, donde las maniobras de arreo y la cercanía de establecimientos ganaderos pueden generar situaciones de riesgo.
La aparición repentina de animales sobre la calzada representa un peligro para quienes circulan, en particular durante la noche y la madrugada, cuando la visibilidad es menor y el tiempo de reacción puede resultar insuficiente. Incluso cuando un conductor advierte la presencia de animales y reduce la velocidad, como ocurrió en este caso, no siempre logra evitar una colisión.
El riesgo también alcanza a otros vehículos que circulan por detrás o en sentido contrario, ya que una maniobra evasiva puede derivar en un despiste o en un choque de consecuencias graves.
La prevención requiere responsabilidad de quienes tienen animales a su cargo, tanto para evitar que ingresen a la calzada como durante las tareas de arreo en zonas próximas a caminos transitados. La presencia de hacienda sobre una ruta no constituye solamente un inconveniente para la circulación: puede convertirse en un factor desencadenante de un siniestro vial.
Más tránsito.
La proximidad de la temporada de verano y de las fiestas de fin de año vuelve especialmente importante reforzar las medidas de prevención. Durante esos períodos crecen los desplazamientos turísticos y los viajes de larga distancia, con mayor circulación de automóviles, colectivos y vehículos de carga por las rutas de la provincia.
En ese contexto, evitar que los animales lleguen a la calzada y extremar los cuidados durante las tareas rurales resulta fundamental para reducir riesgos. También es importante que los conductores mantengan una velocidad adecuada, presten atención a las banquinas y reduzcan la marcha cuando adviertan animales o movimientos de hacienda en las inmediaciones.
A los riesgos que representa el deterioro de las rutas, con baches, deformaciones y sectores que obligan a reducir la velocidad o realizar maniobras para evitar daños en los vehículos, se suma el de los animales sueltos. Con el inicio de la temporada de mayor movimiento turístico y el incremento de los viajes de larga distancia, la combinación de infraestructura deteriorada y animales sueltos refuerza la necesidad de extremar las medidas de prevención y garantizar condiciones seguras para transitar.
El choque ocurrido en la ruta nacional 152 no dejó víctimas, pero expuso una situación que puede tener consecuencias mucho más graves, con el aumento de la circulación vehicular que se aproxima.

