Peligra gigante automotriz con 5 mil empleos

Una de las automotrices más grandes del país, Stellantis, anunció que evalúa su situación en Argentina, un escenario en el que no descarta el cierre de una o incluso las dos fábricas operativas, en la que trabajan un total de 5 mil personas.

La alarma se encendió a partir de las declaraciones de Herlander Zola, presidente de la automotriz para Sudamérica, quien admitió que la compañía evalúa distintos escenarios, incluido el cierre de sus plantas, una ubicada en El Palomar, en la provincia de Buenos Aires, y la otra en Ferreyra, en Córdoba. Aunque no existe una decisión anunciada de cierre, las declaraciones del ejecutivo abrieron un interrogante sobre la continuidad de la producción local y el impacto que tendría una eventual reestructuración.

Consultado sobre la posibilidad de cerrar alguna de las fábricas argentinas, Zola fue contundente: “Todo puede suceder”.

El titular de Stellantis Sudamérica explicó que la compañía analiza diferentes alternativas en función de la evolución del mercado, las regulaciones y la competitividad de los vehículos producidos en el país. Entre los escenarios mencionados aparecen trasladar la producción de una planta a otra, mantener ambas instalaciones abiertas, cerrar una y conservar la restante o cerrar las dos.

La definición, según explicó el ejecutivo, no dependerá exclusivamente de la situación argentina. Stellantis tiene una estrategia industrial regional y Brasil concentra alrededor del 65% del volumen de la compañía en Sudamérica, por lo que la evolución de ese mercado también será determinante, según publicó la agencia Noticias Argentinas.

Empleados.

Uno de los principales impactos de un eventual cierre estaría vinculado al empleo industrial. Actualmente, las dos plantas argentinas reúnen unos 5.000 trabajadores, por lo que una reducción de operaciones o el cierre de una fábrica podría generar un fuerte proceso de reestructuración laboral.

El antecedente más reciente se encuentra en El Palomar, donde Peugeot pasó de trabajar con dos turnos a uno y se concretaron al menos 600 desvinculaciones mediante retiros voluntarios.

La situación refleja el ajuste que la empresa ya viene realizando ante la caída de la participación de Peugeot en el mercado argentino.

Zola explicó que Peugeot tenía alrededor del 9% del mercado argentino el año pasado y actualmente ronda el 5%. Según el ejecutivo, esa pérdida de participación obligó a realizar ajustes en la planta de El Palomar, que aportaba buena parte del volumen de producción de la marca.

En caída.

El directivo vinculó la caída con la apertura del mercado argentino y el avance de las marcas chinas, pero también con el aumento de la competitividad de los vehículos fabricados en Brasil.

A esto se suma un factor que Stellantis considera determinante: el costo laboral en Argentina, que Zola aseguró que es prácticamente el doble del brasileño.

La advertencia se produce en un contexto de menor actividad para la industria automotriz argentina.

Mientras Brasil se encamina a un año con ventas cercanas a los tres millones de vehículos, en Argentina tanto la producción como las ventas muestran una evolución negativa.

En los primeros nueve meses, la producción cayó 16,9%, mientras que las ventas retrocedieron 13%, según los datos incluidos en el análisis de la compañía.

Para Stellantis, esta diferencia entre ambos mercados resulta especialmente relevante por la integración de su estructura industrial sudamericana.

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