Por Evelin Dietrich

Rayos Verdes son los destellos de luz que aparecen minutos antes de que amanezca, o finalice el atardecer, pero desde el momento que leí que el nuevo disco de “Almohadas Vienen”, de nuestro Arian Frank, se llama Rayo Verde automáticamente lo asocié con una frase del libro de Julio Verne llamado del mismo nombre que dice: “¡si hay un verde en el paraíso, no puede ser salvo de este tono, que muy seguramente es el verdadero verde de la esperanza!”.

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De tantos años de realizar meditaciones, sé que ese rayo verde, ligado al santo Rafael, significa “YO SOY”. Como terapeuta holística, desde mi situación de sanadora pránica, asocio el rayo verde desde la metafísica energética, y desde allí puedo decir que representa la verdad, la salud, la música, la concentración, y la paz; sentimientos estos que pueden apreciarse mientras reproduzco los 40 minutos que dura este trabajo de Arian.

Es un viaje en el cual empezamos a sentir un estado de paz al escuchar la música; de concentración en percibir como los instrumentos se entrelazan con las diferentes tonalidades de las voces, y la poesía que ellas van relatando; y da la sensación de una búsqueda de su “yo soy” para encontrar su sanación interior.

En esta charla virtual con Arian Frank, descubriremos todo esto, y mucho más.

Eva: ¿Por qué Rayo Verde? ¿Tiene unión con mis interpretaciones?

Arian: Primero que nada me encanta que genere alguna búsqueda, una interpretación, una obra cualquiera sea, así que gracias. Siempre está buenísimo ver, leer y sentir diferentes pensamientos. Incluso mi propio sentido de lo que hago va cambiando, creo en la coherencia de la mutación.
El Rayo Verde propone esa búsqueda, sin que necesariamente tenga un fin. El nombre surgió de alguna manera mágica y azarosa, y a partir del fenómeno físico llegó el libro de Verne, y así fue transformándose en algo cada vez más mágico. El rayo verde se da en el poniente del sol, en condiciones climáticas específicas, y siempre pensé que era la música, para la búsqueda de ese rayo verde, el acompañamiento.

E: ¿Cómo llega la música a tu vida? ¿Y el bajo?

A: Horas y horas de escuchar música en las siestas. Había una guitarra en mi casa pero activamente encontré el espacio a través de mis amigos en Macachín. Rápidamente armamos la banda “Claroscuro” que fue mi primera escuelita. Horas, días enteros tocando, escuchando y soñando con la música. Al bajo llegué temprano por ser el peor guitarrista. Pero con “Pecera” creo que comencé realmente a entender su función y a separarlo conceptualmente de la guitarra. Cuando descubrí eso mi universo musical se expandió.

E: ¿Cuáles son tus influencias?

A: En un comienzo fue el Rock, luego la canción latinoamericana (mucha pero mucha música brasilera), y con “Pecera” fue un tsunami de influencias increíbles, desde el afrobeat, la cumbia y el pop. Al comenzar a trabajar grabando discos, los artistas con los que voy trabajando también se fueron transformando en una influencia directa. Me gusta saber qué música escuchan, de qué manera se relacionan con esos discos. Recomendarle un disco a alguien y que esa persona se conmueva con las canciones es algo que disfruto muchísimo.

E: ¿Todas las canciones son de tu autoría? ¿Qué te inspira a componer? ¿Tienes un esquema para hacerlo? ¿Qué viene primero letra o música? ¿Te ayuda el bajo?

A: Todas estas canciones fueron inicialmente compuestas por mí, pero en el caso de los invitades todos fueron parte de manera compositiva de letras y arreglos. La temática en un principio estaba más ligada al fenómeno pandémico. Había terminado el disco “Electroalmohadas”, y a los 3 meses ya tenía más de 20 canciones que nacieron en esos primeros meses del 2020. Sin esquema de trabajo pero con una búsqueda rítmica por sobre todo. Desde ahí aparecían las melodías y finalmente las letras. Antes escribía desde la poesía. El último tiempo giré eso y me rendí ante lo mántrico de la música. Muchas de las canciones nacen desde el bajo, junto a la guitarra es de donde nacen las células.

E: A medida que las canciones toman formas ¿ya te imaginas a les invitades? ¿Qué me contás de esa unión?

A: A veces aparecen directo y otras veces aparecieron al final. Quería encontrar distintos colores en las voces y en algunos instrumentos. En todos los casos me gusta dejarme sorprender por esa visión, porque hay una confianza y una admiración previa que hace que la espera sea con un placer grande.

E: ¿Qué se siente tener de invitado a Fede Wiske-amigo,  guitarrista de Bicicletas e integrante de la banda en común Pecera? ¿Cómo lo conociste? ¿Y a Maru Barone? su Synth te hace flotar

A: A Fede lo conocí como guitarrista de “Bicicletas”, banda a la que iba a ver seguido, junto a Pablito, un amigo en común. Cuando este amigo se casó pasamos juntos una semana en Mendoza junto a Fede, Molo (hermanazo musical y también amigo de Pablo) y muchos amigos músicos. Ahí pegamos onda y a partir de eso me invitaron a tocar el bajo en Pecera. De ahí todos nos hicimos como hermanos, ahí también aparece Maru en mi camino, otra genia de la música.

E: ¿Qué recuerdo tienes de haber tocado en el Heit con Pecera?

A: Siempre volver a Macachín con proyectos propios es algo que me da una mezcla de orgullo, ansiedad y responsabilidad, al igual que la película “Los Cuadros al sol”. Fue volver a encontrarme con mucha gente hermosa. Las chicas de la organización hicieron un festival espectacular, con muchxs artistas pampeanxs. Poder encontrarte con tus colegas, reconocerte con diferentes edades, en el camino es algo hermoso.

E: ¿Qué evolución encontrás en este disco con los anteriores Almohadas vienen?

A: Pienso que “Rayo Verde” está unido con mi disco anterior (Eléctroalmohadas) desde las temáticas y la nueva búsqueda compositiva. Mis dos primeros discos están más ligados a la canción. Son discos de cantautor. La evolución tiene que ver con la música que voy escuchando, soy muy permeable a la nueva música, e incluyo elementos de cosas que me gustan. A la hora de sentarme a producir trato de componer la música que me gustaría escuchar.

E: ¿Qué me contás de la realización de la Tapa del  disco con Lava?

A: Trabajar con las chicas de Lava siempre es hermoso! Fue mi primera experiencia con el Bodypainting. Ellas idearon la foto y la llevaron adelante con una comprensión absoluta de esa dualidad lumínica que tiene la música. Fueron más de 6 horas la producción, una tarde completa escuchando música y charlando. Son unas genias y tienen una energía hermosa.

E: En Sol Naranja… ¿Qué quieres quemar en el fuego naranja para perdonar?

A: En realidad “Sol Naranja” comenzó siendo una letra de dolor por todos los incendios, sobre todo los intencionales, relacionados al extractivismo. Cuando hay humo el sol es naranja. Y hay una proclama final sobre nuestras responsabilidades como sociedad, de qué manera, y cómo nos involucramos.

E: Cuando miras a los adentros del Portal ¿qué ves? ¿Qué señal buscas?

A: En los Portales busco la conexión con otres. Ir buscando nuevas formas comunicativas. Y si algo trajo el 2020 fueron inventar maneras, y no solo a través de la tecnología. Fueron momentos de otra comunicación conmigo mismo. Y la idea de la canción también guarda relación en la manera que armamos la canción junto a Paula Silencio, un portal musical que abrimos, que mutamos en sus formas y que decantó en esa canción.

E: ¿Qué lugares frecuentas cuando visitas la pampa? ¿Qué te remueve?

A: Cuando voy me gusta caminar por Macachín, andar en bici, encontrarme con lugares que viví de chico, y encontrarme con toda la gente que hace especial a ese lugar. Y por supuesto: Salinas, que marcó algo muy especial para mí, en la infancia y a través de la película, fue uno de mis proyectos más grandes y hermosos. Y volver a trabajar en Macachín fue una experiencia increíble. Me encanta volver.

E: ¿cómo llega a tu vida ser productor discográfico y Lapacho?

A: Un poco casualidad, pero por sobre todo amor a la música. Desde hace mucho grababa mis propias músicas y a partir de eso, y mis estudios, fui notando que me gustaba ser parte de esa cocina de la música. Vivir esos procesos creativos desde adentro. Y así es como hoy en día es lo que más disfruto hacer. Lapacho es un poco el resumen de mi amistad con mi hermana Paula Ramírez. Compañera de música, espacios y socios desde hace más de 15 años. Y es lindo ver cómo se va transformando, siempre con gente nueva.

E: Al ser productor discográfico ¿Qué enseñanza te da la música?

A: Para mi es algo hermoso. Aprendo muchísimo de cada proyecto. Y siempre me obliga a cambiar, porque las cosas que funcionan en un momento no se pueden aplicar en otro, es casi una regla. Eso te mantiene con un dinamismo que personalmente disfruto mucho. Y sobre todo conocer a les artistas en sus momentos creativos, acompañar esos proceso, ser parte. Todo eso me regala la música.

E: ¿Cómo fue grabar en Zúrich? ¿Y en pandemia?

A: Gracias a la generosidad de mi amigo Mauro Damiano puedo contar con su estudio para poder seguir trabajando mis producciones. Y la verdad es que aquí me siento como en casa, trabajando con proyectos de Buenos Aires y también algunos aquí con gente que voy conociendo. Trabajar aquí tiene para mí la novedad de hacerlo a veces en otro idioma. En esta parte de Suiza se habla alemán, pero como hace poco que lo estoy estudiando normalmente termina siendo en inglés. Por suerte cuando trabajo con música el lenguaje esta ahí en las emociones, siempre se encuentra la manera para comunicarse. La pandemia trajo un cambio enorme en las formas, esa nueva dinámica me permite ahora también seguir con proyectos en Argentina, y si bien extraño mucho el mano a mano, están saliendo unos trabajos totales.

E: ¿Qué sentiste al producir el EP Une de Leandro Ba con Lapacho?

A: Trabajar con Lea fue hermoso. Uno de esos procesos que guardo con mucho amor. Comenzamos con las canciones en su estado más despojado y con el tiempo necesario fuimos primero creando un concepto, un norte. Tocábamos juntos las canciones, escuchábamos música y hasta nos fuimos unos días a Tigre a conectar de una manera súper profunda con lo que estábamos haciendo. El resultado de eso es el disco que tanto me gusta. Se sumaron excelentes musiques amigues a la causa y todo quedó plasmado ahí.

E: ¿Qué sentís cuando bandas unders te busquen para que le produzcas sus discos? ¿Qué enseñanza te deja?

A: Lo primero que siento cuando un proyecto independiente se contacta conmigo para trabajar es una profunda alegría. Sobre todo cuando comenzaron a llegar musiques que habían escuchado discos que había producido, mezclado o grabado. No solo la hermosa sensación de comenzar a trabajar sobre nuevas ideas sino también saber que tu trabajo genera emociones y sensaciones en otras personas.

E: Defínete en una frase…

A: “Bueno, vamos a hacer un disco?”

Todas las fotos son de Arian Frank