Un joven fue detenido tras ser delatado por un perro, que guió al personal policial a su domicilio. Había cometido un raid delictivo y lo buscaban desde la Seccional Sexta y la Seccional Primera.

El insólito hecho surgió a raíz del robo de una batería de un vehículo, en la calle Santiago Alvarez al 1100, que estaba siendo investigado por efectivos de la Sexta.

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En paralelo, desde la Primera se contactaron por dicha comisaría porque «estaban buscando a un muchacho de 18 años y preguntaban si lo habían visto en la zona sur», contaron fuentes policiales a este diario.

El comisario de la Sexta confirmó que lo habían visto y compartió «el domicilio donde vivía el joven, que antes residía en el Matadero, y otra dirección donde sabía pasar la noche». Con esa información, desde la Primera iban a realizar un allanamiento en búsqueda de unos elementos que habían sido robados.

Sin embargo, antes de la que medida se concretara, los efectivos de la Sexta fueron hasta la dirección donde robaron la batería para tomar un registro fotográfico. «Se encontraron con un perro que estaba arriba del capot y que no era de la casa del damnificado», explicaron.
Por estos motivos, lo ahuyentaron y lo siguieron «para ver adónde iba. Lo dejan caminar y ven que ingresa a una casa, ubicada en la calle Guatraché al 2100».

Causalmente, ese era uno de los domicilios donde habitualmente se encontraba el sospechoso que buscaban. «Se comunicaron con la Primera para corroborar si se iba a realizar el allanamiento y, ante la confirmación, se les pidió que observaran si tenía en su poder una batería». Posteriormente, el procedimiento se llevó a cabo y efectivamente encontraron el elemento robado.

Detención.
Previo al operativo, el sospechoso quiso abandonar la casa pero fue detenido por los efectivos de la Sexta y acusado por el hurto de la batería. En tanto, como el allanamiento que realizó la otra comisaría involucrada fue negativo, solamente fue «notificado de la causa».

Pero éste no había sido el único hecho. Mientras el personal policial estaba labrando el «recibo de pertenencias, como se hace con todos los detenidos, notaron que tenía en su poder un barbijo de fabricación artesanal.

En ese momento, llegó un hombre aduciendo que le habían sustraído cosas de su vehículo, entre ellas dos pendrive y dos tapabocas».

Estos objetos eran los que estaban en poder del muchacho y habían quedado registrados al momento de su detención. De esta manera, se le inició una causa penal por este hecho, que había sido cometido en la calle Hucal al 200.